Quesos Especiales
Un queso con carácter propio. Representa la fusión entre tradición y maestría quesera francesa. Su inconfundible veteado azul-verdoso proviene del desarrollo natural de cultivos de Penicillium roqueforti, responsables de su sabor distintivo y su textura untuosa, ideal para quienes disfrutan de los sabores complejos y persistentes.
Presentaciones
TIPO
Queso azul
CORTEZA
Natural, envuelta en papel aluminio y envasada en bolsa para aislarlo de otros productos.
PRESENTACIÓN
Hormas redondas, de 2,2 kg de peso aproximadamente, envueltas en papel aluminio.
Características
VISTA
Pasta marfil cremosa, con una estructura abierta en forma de cavernas de color azul verdoso aterciopelado que se distribuyen de forma irregular, dando un aspecto marmolado característico.
TACTO
Textura blanda y húmeda producto de la fermentación del hongo, con cuerpo cremoso que se deshace suavemente al tacto o al calor. En los bordes presenta una leve firmeza, producto de su maduración.
GUSTO
Sabor intenso, ligeramente picante y salado, con notas de nuez, manteca y un fondo mineral. En boca se percibe una combinación entre cremosidad y potencia, con un final largo y elegante que incrementa conforme a su maduración.
OLFATO
Aroma penetrante y complejo, con matices de setas, tierra húmeda y manteca madura. Al respirar, se descubre una fragancia láctica y persistente, equilibrada por su toque salino.
Consumo y maridaje
¿Cómo cortarlo?
¿Cómo cortarlo? Se recomienda cortarlo en triángulos o láminas gruesas, manteniendo parte de las vetas visibles en cada pieza. Para untar o integrar en preparaciones calientes, dejarlo a temperatura ambiente unos minutos antes de servir.
En la cocina
Perfecto para salsas cremosas, rellenos gourmet, risottos, pizzas y pastas. También brilla en tablas de quesos, donde su contraste con frutos secos o miel resalta su carácter.
Maridaje
El Queso Azul RICOLACT encuentra su mejor contrapunto en vinos de perfil dulce o con marcada estructura tánica (como ser un Torrontés, Malbec dulce o Cabernet Sauvignon), capaces de equilibrar su intensidad salina y su textura cremosa. Una recomendación: servir el queso a temperatura ambiente y acompañar con pan de campo o de nuez para resaltar sus notas de frutos secos y manteca madura.







